Desde sus orígenes Soto Corvo fue una aldea drust pero tras la guerra entre los invasores humanos y la exótica raza fue reconstruida por una población mayoritariamente gilneana. Desde su refundación, Soto Corvo ha estado gobernada por los Thorn, una familia noble del Refugio del Ocaso que tras grandes méritos en la guerra contra los drust se ganaron el apoyo de la gente del lugar. Soto Corvo estaba regida, pues, por un sistema oligárquico.
Así, de generación en generación, los Thorn ostentaron el poder en Soto Corvo. La aldea tampoco llegó nunca a una población demasiado alta como para necesitar de alcaldes u otras entidades y el hidalgo o hidalga Thorn del momento se encargaba plenamente de cumplir con esas funciones. Todos los aldeanos de Soto Corvo, incluyendo la familia Thorn, tributaban un porcentaje de sus ganancias a la familia Crestavía.
Las gentes de Soto Corvo son en su mayoría desconfiadas, beligerantes y no muy hospitalarias. Apartados del mundo incluso para el resto de Drustvar, más allá de las familias mercantes pocos hombres salían del denso bosque que los separaba del resto. Aún así, y en plena confianza, son personas leales y honorables.
De hecho es bastante común entre la gente de Kul Tiras referirse a los habitantes de Soto Corvo como personas introvertidas, serias o incluso antipáticas. A parte de los Thorn pocos habitantes de Soto Corvo solían dejar la aldea y es por esa razón que a ojos del resto son gente tan cerrada.
Una persona de Soto Corvo es una persona de potencial beligerancia. A rasgos generales, y habiendo excepciones, muchos habitantes de Soto Corvo eran lo suficientemente guerreros como para unirse a expediciones o incluso alistarse en el ejército. Algunos han llegado a combatir en la Segunda Guerra como marinos, y otros son mercenarios.
La mayoría de la población se alejó del lugar después de la catástrofe en el año 24 D.P Ahora están refugiados en otros lugares de Drustvar, aunque otros tantos se llegan a encontrar en Boralus o incluso en un proyecto de repoblación fundado por Darío Valente cuya finalidad es purgar Drustvar de la brujería y posteriormente reconstruir Soto Corvo.